En 2021, un hombre estaba muriendo de cáncer de pulmón y, con su hija a su lado, le confesó un secreto muy oscuro guardado durante muchos años., según lo reseñado en Clarin.
El crimen de Theodore Conrad: 50 años ocultando su delito
Thomas Randele era un fugitivo y lo había sido durante alrededor de 50 años. Cuando tenía solamente 20 años, había robado un banco de Ohio por 215.000 dólares. Y su verdadero nombre no era Thomas Randele, sino Theodore Conrad.
El robo de Conrad se asemejaba a una historia de película. El 11 de junio de 1969 se presentó a trabajar como cajero en el Society National Bank de Cleveland. Era viernes y justamente el fin de semana de su cumpleaños, así que compró una botella de whisky y un paquete de cigarrillos durante su descanso. Al final del día, entró a la bóveda, agarró discretamente 215 mil dólares y los metió en una bolsa de papel y se despidió de su antigua vida.
El hombre le contó todo a su hija en su lecho de muerte
No fue hasta el lunes que el banco se dio cuenta todo el robo, lo que le dio una ventaja de dos días.
“Estaba sola en el dormitorio de mi infancia y busqué en Google ‘Ted Conrad desaparecido’ y lo primero que apareció fue algo así como ‘Cajero de bóveda roba banco’. Pensé: ‘Dios mío, este es mi padre’”, le dijo a CNN. “Y había cientos y cientos de artículos sobre él”.
Según revela en un comunicado el Servicio de Alguaciles, el fallecido estaba obsesionado con una película 1968, “El caso de Thomas Crown”, donde un millonario interpretado por Steve McQueen logra planear y ejecutar el crimen perfecto haciendo que cinco hombres roben para él una suma millonaria de un banco.
Autoridades cerraron el caso medio siglo después
A pesar que los investigadores persiguieron las pistas de Conrad por todo el país, el caso no pudo ser cerrado, dice RT.
No obstante, los agentes de la ley de Cleveland viajaron hasta el estado de Massachusetts, donde comprobaron que Conrad había vivido todo ese tiempo bajo el alias de Thomas Randele en Lynnfield.
Las fuerzas de la ley lograron relacionar documentos rellenados por Conrad en 1960 con una presentación de Randele en un tribunal de quiebras en 2014. Finalmente, gracias a todos estos papeles y otras pruebas recopiladas durante la investigación, los alguaciles lograron concluir el caso medio siglo después.
